martes, 18 de abril de 2017

Hoy mi voz interior me resulta casi disonante. No sé si puedo o quiero escucharme. Estoy deshecha; la noche me desarmó, arrastrándome a una cama llena de sombra. Te extraño, te extraño tanto. Siento que el destino se despistó unos instantes, olvidándose de nosotros. Que está equivocado. Y no hago más que resistirme a creerle. Todavía no puedo sacudirme esta sensación de que esto es parte de una pesadilla, que voy a despertar pronto. Un sueño en el que sumí desde ese momento...
En la madrugada, no puedo ir a enfrentar a mi sueño ni a tu ausencia. Somnolienta, voy de una parte a otra, me acurruco, helada, deseo que esto termine.
Y me digo que para que termine, tengo que soltarte.

7 comentarios:

  1. Jo...
    Qué decir?
    Nada.
    Eso lo vas a tener que cicatrizar tú sola.

    Ánimo.

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  2. Pero bueno preciosa, soltalo de una vez o vas a quedarte colgada del trapecio toda la vida?

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    Respuestas
    1. Del trapecio, claro <3 De la angustia, para nada :) Me gusta tener paciencia a mis procesos y respetar cada momento, por más desagradable que sea, la experiencia me dice que es mejor exprimir cada emoción en el momento, que dejarla echando raíces en el corazón. Gracias <3 ¡¡Te abrazo!!

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  3. me gusta como como te expresas con tus maravillosas letras beso

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  4. Hay que soltar todo aquello que pesa antes de poder seguir, hacer más liviano el equipaje y quedarse solo con lo útil. Es una tarea de todos.

    Besos dulces Luzbeth.

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  5. Me gusta ese poema que por triste no deja e ser bello.
    Y aunque es bueno empezar a soltar lazos que nos atan,reconozco que todo tiene su momento,tiempo,sólo es cosa de tiempo.
    Besucos y gracias por comentar en mi blog

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