viernes, 23 de junio de 2017

Resurgiendo

¡Hola hola!
   Me he perdido por un buen tiempo. Aunque claro, he seguido escribiendo.
   En estas semanas tuve momentos de gloria, recaídas, alegría, dolor, luz y sombra. Quisiera destacar que:
   Re-conocí a alguien muy hermoso, un viajero con quien tuve mi primer encuentro hace unos dos meses en San Carlos de Bariloche, Argentina, en la cima de la aguja Frey, en la Cordillera *foto*
(en el refugio que allí había jugamos un partido de ajedrez remarcable y hablamos hasta entrada la madrugada, me recomendó además unas lecturas exquisitas). Seguimos en contacto por un tiempo, pero yo estuve tan inestable (a veces aún estoy) que pareciera que la mayoría de mis lazos sociales se fueran de continuo por la borda. Lo bello de esta clase de personas es que se puede pasar sin hablar durante muchísimo tiempo, pero al hacerlo todo fluye de una manera que da gusto. Hace unos días, en una de nuestras conversaciones me dijo algo que todavía siento en el alma como una caricia, y con la fuerza de una convicción: "No creo en el amor verdadero porque creo en el amor". Lo simple y enorme de este pensamiento me asombra y me emociona. Ahora que lo veo, puedo sentirlo. El amor llenando todo, desinteresado y desposeído. Uno simplemente ama porque respira. Y hay que amar siempre con todo, incluso luego de que nos rompan el corazón; porque no existe cosa tal como el verdadero amor, alguien a quien amar más que nos deja vacíos al irse. Hoy me encuentro amando la vida, incluso con las cosas que hay en ella que tal vez me incomodan; amándome a mi misma con todos mis procesos y cada cosa que hago.
   También voy a hacer un viaje de larga distancia en tren por primera vez en mi vida. Decidí volver a salir con mi mochila luego de estos casi dos meses y medio, y saqué un pasaje para Cordoba, desde donde emprenderé para las sierras. Allí pienso quedarme una buena cantidad de días acampando, luego decidiré hacia dónde continuar. Me hace muchísima ilusión estar de nuevo apartada de la urbe, reconectar con la magia de la naturaleza y encontrar allí nuevas inspiraciones, conocer nuevas personas hermosas y poder hacer cualquier cosa que desee (esto último en realidad no difiere tanto de mi situación actual).
   He incrementado mi ritmo de lectura asombrosamente, lo cuál me alegra muchísimo ya que al final tal vez incluso supere mi meta personal de la cantidad de libros a leer este año. El presupuesto se volvió tan insostenible para mi sueldo de artista callejera que tuve que asociarme a una biblioteca con una módica cuota mensual a cambio de poder convertirla en mi tenedor libre literario.
   Estoy escribiendo muchísimo y tocando mucho el violín. También saqué nuevos trucos con mis aros, y hace unos días, trabajando me hice una nueva amiga cirquera. Ayer desayunamos juntas, trabajamos, almorzamos en mi casa, hicimos trapecio, y volvimos a trabajar hasta la noche. Ella es muy inteligente y profunda, tuvimos las conversaciones más interesantes mientras volábamos por los aires. En un momento en que hablábamos de nuestros hábitos (ella no consume alcohol, estupefacientes ni ningún tipo de drogas al igual que yo) mencionó la relación etimológica entre el espíritu y el alcohol, y me habló de ciertos rituales de los umbandistas. Para ser sincera, sea o no sea verídico lo que me dijo y la relación mística que estableció sea certera o equivocada, me ha dejado fascinada con sus palabras y la carga emocional y expresiva con que me lo compartió. Al estar con ella, sentí que estaba compartiendo cosas reales, momentos reales, y no la inocuidad de cuando quedas con un montón de conocidos en un bar para tomar una cerveza y hablar de nimiedades. Siempre me admira lo mucho que puede reducirse el círculo social si solo nos viésemos con personas en un espacio más íntimo o privado, donde nos sintamos nosotros mismos, sin la excusa de un trago y sin toda esa gente y música apabullante.
   Además de todo esto, estoy volviendo a tatuar. Y ya que lo menciono, una de mis mejores amigas y gran artista me tatuó una lunita violeta en handpoke (es decir, sin máquina). Y entre otras cosas, empecé a tomas Flores de Bach (las recomiendo muchísimo), volví a la fotografía, y mi cuenta de goodreads está más viva que nunca. ( https://www.goodreads.com/user/show/67962250-luzbeth-de-lenfent )
   Ahora mismo me voy a trabajar antes que se haga aún más tarde, y como luego me invitaron a una maratón de star wars, supongo que estaré leyendoles mañana por la mañana <3 ¡Les abrazo enormemente!.

14 comentarios:

  1. Eres un alma inquieta, llena de cosas por hacer, espero las concretes, sobre todo ese viaje.

    Besos dulces y dulce fin de semana.

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  2. Se ve que el río se remansa, amaina la confusión, y se dispone a seguir su curso con ese talante natural que rezumas en todo lo que sientes y expresas ... ¡siempre vivo!

    Chao, Luzbeth.

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  3. Simpático comentario el de: "me dan ganas de estar enamorada de alguien..."

    ¿Cabe mayor naturalidad?

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  4. Lo que he leído en tu relato se resume en una bonita palabra: autenticidad. Un abrazo.

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  5. El comienzo de tu relato me llevó a viejos tiempos. Las montañas, los refugios, la compañía humana tan cercana... ¡Cuánto añoro esos momentos!
    Hoy tenía oportunidad de volver, pero me ha sido imposible. Lo intentaré en próximos fines de semana con mis limitaciones.
    Un abrazo y gracias por todo lo que has aportado.

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  6. Me alegra vuelvas a escribir y de que manera tan bella lo has hecho, preciosa.

    Besos .

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  7. Hola! Pasaba para agradecerte el comentario que me dejaste en mi Blog! Muchíiiisimas gracias! Nos leemos! Me gusta tu espacio!

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  8. ¡¡Hola!! Espero que ese viaje en tren y esa estancia por las sierras te aporten nuevas vivencias y encuentres más gente interesante como en este último viaje. No hay nada más fructífero para el ser humano como el viajar y el leer, y tú, afortunadamente, tienes todo ese enrequecimiento personal. Besitos.

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  9. Puedes soportar el dolor cuando sabes que la vida también esta hecha de esos pequeños instantes mágicos, de reencuentros con personas con las que podías estar hablando o en silencio hasta el amanecer.

    Cuando tienes proyectos, ese viaje en tren, que envidia, ojalá pudiera, el tren es mi forma favorita de viajar.

    Cuando algo te apasiona. No sé tampoco si el Arte me tiene enganchada, o es que no puedo vivir sin él. Tú tienes mucho Arte corriendo por tus venas y eso se nota cuando te comunicas.

    No te hagas tantas preguntas, Luzbeth, y vive, a tu manera, encontrando el modo de resurgir, reencontrarte, reconstruirte...reinventarte, porque vivir es eso también.

    Hay algo que aprendí de niña, hace mucho, mucho tiempo y es que para no perderte por el camino hay que cultivar el ingenio, el sentido del humor y no perder nunca la curiosidad.

    Y hay dos cosas que debemos tirar a un acantilado bien profundo, los miedos y las certezas.

    Me gusta mucho pasar por aquí y, sí, estar en una playa seria regio con este calor infernal, pero en Madrid a 40º... con noches que no bajan de 27º... prefiero tu frío.

    Parece que anuncian tormentas, me encantan las tormentas.

    Un beso,

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    1. ¡Gracias por leerme y por tus bellas palabras, Tesa! Atesoro tus consejos =)
      ¡Qué hermoso, Madrid! Tengo planeado pasar por allí el año próximo si todo sale bien. Que te sea leve el calor, y disfruta la hermosa tormenta <3

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  10. Hola Luz
    Linda, es tan interesante lo que dices y comparto en un 100% que no sé qué destacar. Pero, elijo en todo caso quedarme con " y no la inocuidad de cuando quedas con un montón de conocidos en un bar para tomar una cerveza y hablar de nimiedades."

    También me gustan los trenes, tuve la suerte de ser niña cuando en este bendito país, que ningún político se ocupa de engrandecer, los trenes eran de lujo. He viajado, inclusive en coche cama, con mi familia.
    ¡Ese es un recuerdo imborrable! Ir viendo desde la cama el paisaje pasando...¿Te lo puedes imaginar?
    Viajar, a dedo, en tren, avión o como sea, recorrer el mundo pasito a paso es la mejor inversión que se puede hacer por uno mismo. Es el tiempo mejor gastado.
    Y sí, el amor solo és. Cualquier calificativo hace que deje de serlo (verdadero, inmenso, lindo etc)

    ¿Las flores? Mágicas...No sé como es pero doy fe que surten el efecto esperado. La oscuridad del invierno por estas latitudes me bajonean bastante...decidí tomar flores para cambiar ese estado...¡y lo hemos logrado! (las flores y yo)

    Pasé por tus entradas anteriores...me parece que se había apagado tu Luz...¡Me alegro por este resurgimiento!
    Te mando un abrazo desde "el lugar más lindo del planeta"
    Hoy nevado ..blanco...majestjuoso

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    1. ¡Qué bello, Lu! No puedo esperar a vivir la experiencia. No he sacado en cama para ahorrar, jaja. Hay que aprovechar la comodidad de la juventud para gastar lo menos posible y vivir lo máximo. Pero me hace muchísima ilusión el ir viendo aparecer y desaparecer los bellísimos paisajes durante todas esas horas, como dices.
      ¡Qué bueno que tomes las flores! Son una hermosa alternativa para los psicofármacos que hoy en día los prescriben como si fuesen caramelos. Me pone muy feliz que hayan subido tu astral emocional y puedas disfrutar del hermoso lugar en el que estás, más aún ahora con toda la nieve =) Me encantaría ver fotografías en cuánto puedas tomarlas!!

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  11. Tu inquietud nueva es buena amiga, porque se trata nada menos que de resurgir. Veo en todo lo que escribis un motor de vida absolutamente positivo. Que tu energía te devuelva un precioso viaje, por Cordoba o por la vida misma.
    Un beso grandote.

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  12. Luz ... me encanta de que te hayas perdido y me has encontrado en tu lindo camino, luego pasaré a leerte he mirado las ras tus letras me atrapan

    Besosssss

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